Filosofía de Trabajo

Por Lic. Psicología Andrés Gottfried



El Arq. Edgardo Gottfried tiene una filosofía de trabajo que no es muy común llevar adelante en esta época actual de apresuramiento y ligereza. Su arquitectura no es sólo el arte creativo de espacios destinados a albergar diversas formas de vida humana; sino que además interpreta y representa en su obra arquitectónica la materialización de los deseos profundos de su cliente, sus condiciones sociales, económicas, políticas y aspiraciones religiosas.


Como todo arquitecto consigue crear con diversas estructuras y materiales, espacios interiores y exteriores utilizando no sólo elementos puramente constructivos, sino también la luz, el color, y otros factores que influyen fuertemente en la estructura psicológica de los que contemplan su obra.


Pero ¿dónde esta la diferencia con otros arquitectos?. Básicamente en su forma de trabajar, ya que trabaja con la interpretación psicológica de los procesos concientes e inconscientes de sus clientes. He aquí la diferencia en el diseño como en el producto constructivo terminado.


El contenido de su metodología es la interpretación, ya que deduce y traduce, por medio de la investigación analítica, el sentido latente de las manifestaciones verbales y de comportamiento de su cliente. De esta manera saca a la luz las modalidades de sus deseos que se formulan en toda producción del inconsciente. Por tanto, se podría expresar que materializa en obras arquitectónicas el deseo y el sentido del cliente-usuario.


El deseo tiene relación con ese punto de vacío que origina el movimiento de la vida; vacío que posibilita la búsqueda de una obra arquitectónica. Y el sentido con el descubrir en ese vacío un "porque" y un "para que" de la construcción arquitectónica. Tanto el deseo como el sentido tienen como punto de partida el vacío que en gran numero de personas es desconocido. Es decir, que el deseo y el sentido son los motores de su análisis interpretativo. Del vacío, la nada, lo desconocido; luego aparece la forma, función, espacios, colores, una obra constructiva, una "producción novedosa". Por lo tanto el Arq. Edgardo Gottfried elabora elementos actuales y originales con los ya preexistentes en las formulaciones de los procesos mentales.


Su proceso creador consiste en la aparición y acción de un producto relacional que nace, por un lado, de la unidad del individuo y, por otro, de las unidades de los materiales, hechos y circunstancias de su vida. Su creatividad no solo es un hecho puramente mental sino también la forma de manifestar componentes afectivos y emocionales de la personalidad del cliente.


Para lograr tal fin, trabaja con tres dimensiones fundamentales a través de las cuales se elabora el acto de pensar, que se podría relacionar con la dirección dinámica de la mente:


  1. El contenido de la mente (en su carácter comportamental, semántico, simbólico y figurativo).
  2. Su operación artística (análisis e interpretación del deseo y sentido).
  3. El producto arquitectónico final.

De esta triple dimensión psicológica articulada en contenido-operación-producto ira confrontando al solicitante con su (no siempre conocido) deseo profundo. Para ello, analiza su personalidad para que saque a la luz detalles significativos psicológicos, volviendo consciente el significado, origen, historia, modalidad o causa inconsciente de su vida. Co-construye junto con el solicitante la arquitectura por medio del análisis, la confrontación, el esclarecimiento y la interpretación intuitiva. Puede relacionarse como la tarea que hace un arqueólogo, a modo de jeroglíficos, que desde las ruinas de un templo va analizando, esclareciendo, construyendo los espacios, las columnas, ventanas, techo, pinturas, colores, luz, e interpretando intuitiva y comprensivamente el estilo y forma de vida de aquellos que pertenecían a ese lugar.


Su pensamiento es productivo ya que se advierten las características fundamentales de la situación-problema de trae su cliente, ya que desea algo pero no sabe que es, ni como llevarlo acabo. Las ideas que se presentan al cliente-usuario (una vez reconocidas e identificadas), se asumen como una indicación de la dirección hacia la que orienta el enfoque correcto de las facultades cognoscitivas que llevará a su arquitectura. Como todo problema, en cuanto tal, ofrece dificultades; la labor de su pensamiento consiste en verlas y afrontarlas "estructuralmente", es decir, en relación con toda la situación problemática, ensamblando una serie de operaciones de reagrupación, segregación, enfoque y transposición de los elementos estructurales.


Por lo tanto su manera de trabajar dentro de la arquitectura presenta las siguientes características típicas:


  1. Incluye en su tarea la estructura psicológica en lo que se refiere al deseo y al sentido.
  2. Introduce mejoras situacionales, incluso allí donde los datos se encuentran estructurados de manera suficientemente buena y eficaz.
  3. Produce ideas novedosas, es decir, insólitas, no corrientes entre la mayoría de los arquitectos.
  4. Provoca un impacto de sorpresa y asombro con su estilo creativo, propio, distintivo y único.

En resumen, se pude afirmar que el Arq. Edgardo Gottfried posee una arquitectura analítica, interpretativa y creativa.