Autoridades presentes, artistas y allegados al arte, docentes, seņoras y seņores, amigos y amigas. Tengo el honor de presentar a EDGARDO GOTTFRIED.
Edgardo es un apasionado. Puede con solvencia, diseņar obras de arquitectura, participar en concursos internacionales de prestigio, escribir y pintar, expresiones que al menor por ahora son las que nos muestra. Artista vehemente que proyecta, pero como su vena creativa insatisfecha, se vuelca con su caudal rebosante hacia los ámbitos de la pintura, ya liberado de los formalismos, cotas, condiciones y funcionalidades propias de la arquitectura. Una vez libre, se explaya a través de formas que lo identifican como artista y como persona.
Sus obras valen por sí mismas y se relacionan con la arquitectura en cuanto a que bien pueden asociarse en sus propuestas como parte o terminación de una cuestión constructiva. Termina de proyectar y naturalmente sigue pintando, como un valor adicional a un proyecto.
Su estilo, tal vez expresionista abstracto, se puede relacionar sin duda con la realidad, recordando aquel sentido del arte abstracto como algo que no existe o que en todo caso, todo el arte es abstracción de la realidad. Sus formas podrían ser edificios estilizados y divorciados de la ingeniería, cónyuge natural de la obra de arquitectura y del que Gottfried prescinde en su obra plástica. Por otro lado, la obra moderna, literaria o plástica está abierta, lo discursivo deja paso a lo asociativo, se dignifica cada impresión, cada instante, la realidad puede aparecer fragmentada, los significados no están explicados ni etiquetados, sino abandonados a la reacción espontánea del espectador, la interpretación puede ser múltiple. La propia recepción de las obras se personaliza se convierte en experiencia estética "no amarrada" decía Kandinsky exponente del expresionismo abstracto.
Como reconocidos arquitectos de fama internacional, nacional e incluso provincial, Gottfried continúa su personalidad a través de la plástica con colores fuertes y no muy variados, como si no terminara de experimentar esta primera fase de su producción, al menos conocida para mí.
No hay prejuicios ni cuestiones técnicas de rigor. Lo que antes fue un panel de concurso hoy es soporte de obra plástica. Los colores que sobraron y que existen se usan. Digo esto no como crítica ligera a la improvisación, sino como reconocimiento del talento creativo al que nada lo puede detener, ni las contingencias de la vida cotidiana ni los condicionamientos estilísticos, lo cual como sabemos, implica todo un estilo. En efecto, la búsqueda de nuevas técnicas y nuevas posibilidades destruye gran parte de las convenciones estilísticas y cualquier estética codificada, lo que es propio de la modernidad y del arte abstracto, que potencia el impacto emocional del espectador a través del colorido, las formas retorcidas, la composición agresiva.
En síntesis, Gottfried busca la autenticidad de la pintura, del puro acto de pintar, esto es, las formas, la mancha y las texturas. En definitiva, la expresión del mundo interior del artista frente a cualquier estructuración preconcebida y racional. En él predomina el aspecto de la acción, del acto físico de pintar.
MUCHAS GRACIAS
Copyright ©2011 Edgardo Gottfried